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Terra
La Coctelera

No sé que queda de ese principito

Nadie me ha enseñado como secar mis lágrimas, ni como controlarlas o forzarlas, lo primero por coraje y lo segundo por hipocresía, y aún así siguen brotando por mi cara.
Nadie me explicó como debía de comportarme ni responder a lo que tenía que decir cuando la vida me planteaba preguntas o cuando me otorgaba respuestas cuando no las necesitaba.
Y aún sí, crecí caminando por el planeta Venus siendo intruso con apariencia de Ares, levantando polvo entre mis pasos pero con humo azul rosado que me envolvía en ilusiones, sueños, deseos que se mezclaban con verdades y realidades.

Nadie me dijo qué se siente cuando te conmueves, ni siquiera Eros, que tantas veces me ha dejado ventaja para después disparar una flecha a ciegas para que ante otro ser de la oscuridad a la luz amaneciera.

Y aun así las estrellas siguen brillando, aún así la luna aparece cuando el sol la deja, aún así siento frío cuando alguien del montón me toca y calor cuando el mas especial ante mis ojos tan solo me roza.

La felicidad es una dama celeste que juega en corro con otras tres ataviadas de verde, amarrillo y púrpura, como si fueras niñas inocentes simulando a las musas que me inspiran o a las ninfas que en bosques se ocultan. La segunda dama que tiene el color de la esmeralda tanto en sus ojos como en su prenda responde al nombre de Esperanza, la segunda con pupilas de reflejan el amarillo de su vestimenta recibe el nombre de Melancolía y por último, la mejor amiga de ésta (y la que siempre suele ganar, tan egoísta y soberbia ella) atiende al nombre de Soledad, con reflejos de color añil en su pelo y mirada fría que petrifica a aquel que la mira como si fuera una medusa, y que por vencer hace lo que sea.

Y ahora, me miro al espejo que me ofrece el reflejo de las aguas del lago en que me miro con sigilo, dejo que los duendes me sigan susurrando a mis oídos: “principito, principito, sensible e incomprendido principito. ¿Cuándo aprenderás que a donde te diriges nunca has estado y lo que crees esperar puede o no que te haga afortunado”.

Actualizado

Tenía la pagina un poco abandonada, no era por falta de tiempo ni porque me diera pereza, pues suelo pasar lo que escribo al ordenador.

El problema residia en que no me acordaba de mi contraseña, desde que un ex (o puede que algun@ envidios@ ) me hackeo el messenger, decidí cambiarla a todas las paginas que tuviera, y claro, al final por no apuntarla, uno siempre cree que la memoria será eficiente y aunque tengo 23 años, puedo tener lagunas o ni acordarme.

Como habreis comprobado, todos los poemas que veis a continuacion, son publicados hoy 7 de mayo, pero corresponden a todos los que escribí el pasado mes de marzo de este año. El inicio lo marca el poema: "No te atrevas a hacerme daño",

Hay nuevo protagonista, para bien o para mal, y no sé, gracias por leerme, no sé si he evolucionado o escrito a mejor, si os decepciona mi verso prosaico, si preferis los otros anteriores o estos poemas, pero para no cansaros los de abril y mayo (que son mas bien menos) los haré dentro de una temporada, para facilitaros la lectura.

Gracias por hacerme un rincon en vuestro corazón, de dedicarme un trozo de vuestro de valioso tiempo y humildemente gracias por sus comentarios. Escribo para desahogarme pero el saber que lo que transmito acá les ayuda, me hace sentirme inmensamente útil y feliz en este mundo, aunque a veces crea que no sé que pinto por aqui...

Saludos

Solo estabamos jugando

Aunque uno intente negarse,
has de atravesar dificultades,
puede que lo veas como una tortura,
puede que lo veas como una prueba más en la vida
en la que se evalúa tu salida,
pero no siempre triundas y algunos sucumben
a lo que justamente sus principios recalcaban de que te previnieras.

Para caminar descalzo entre cristales afilados y entre nidos de víboras,
es necesario que te controles, te mezcles con el ambiente como si nada,
y ante todo, que guardes la compostura.

La luz existe para desterrar a las tinieblas,
más a emisarios del diablo le parecerás una idónea presa;
en el reino de la maldad se triunfa si cae un alma noble
pero lo que más pesa es que un angel del eden sea conducido a las llamas eternas,
aumentar su reputación entre ellos es la mejor de las recompensas.

No es culpa del bien supremo dictar estrictas reglas,
no anulan las del diablo
pues en el fondo contribuyen a que los más leales pervivan,
a que los más virtuosos permanezcan.

No todo esto significa que si te mandan al reino del mal,
creas que a partir de esa visita nunca retornarás al cielo;
no tienes por qué pensar que en el averno acabarás el resto de tus dias,
yo a veces bajo para jugar,
jugar no es malo, bailar no es pecado,
si te seducen y te enamoran, ahi empieza el problema.

Quieras o no, tu esencia no pasa desapercibida,
que se acerquen a ti recuerda que es mas bien para alimentar su ego:
lograr que sucumba un angel al que tan profundamente envidían.
Son astutos, los inocentes y puros les chiflan,
pervertirlos les encanta,
que te burles de ellos tambien está permitido,
son tan egolatras que no se lo esperan.

Se puede salir airoso del infierno,
al que todos los fines de semana visito y en el que me divierto
olvidando las rencillas, disimulando como que no veo las llamas,
es comprensible que uno se divierta cuando ha tenido muchas responsabilidades el resto de la semana.

Puedes codearte con ellos,
sin que por ello tengas que perder tus alas,
recuerda que Dios te hizo especial
recuerda las virtudes que te proporcionó,
recuerda que los diablillos te reconocen
por tu esencia divina,
no es tu culpa que algunos no crean en lo que tu
y que obviamente se mueran de rabia
por no estar incluidos
en su lista de criaturas preferidas.

La crueldad de la inocencia

Jamás imaginé que la inocencia puediera ocultar lujuria y crueldad en sus filas,
más bien no lo hace,
todos sabemos que al tratar del diablo mismo, estamos ante un angel.

Creí que el amor mis súplicas acogería,
antes de venir a mi le rogué una tregua
para recomponerme de mis anteriores heridas.
Aceptó sin reproches,
lo que no pensé es que me daría mucho menos tiempo
del que humildemente le pedía.

Quise estar perdido, resguardarme de la luz el día,
ocultarme del mundo, ser yo mismo: respirar quietud y huir de la melanconlía,
pero el amor me acechó de nuevo y desprevenido
me tocó con su gracia, se precipitó en volver otra vez a mi vida.
Puede que el creyera que me recompondría enseguida,
sabe que sin él estoy perdido, sin él es inútil buscar una salida.

El amor me besó mientras en la noche
en mi lecho me adormecía,
más no habló, dejé que entrará
valiéndose de un angel
en cuyas pupilas me reconocía.

Mientras le observaba atónito
no super que decir, tan solo acaté lo que me imponía,
mi cuerpo estaba tan embriagado
que no se percató de su flecha,
la cual me atravesaba el pecho de tal manera
que al principio no sintió herida.

Mas bien es cierto que mi corazon cicatrizaba,
totalmente no había sanado,
pero poco a poco el dolor se hizo notar
como fuego en carne viva.

Grité por el dolor y el amor se esfumó,
quedándose el ángel unicamente a mi vista,
quiso esta vez clavarme un puñal
que sujetando su muñeca le impedí.
Le miré y le noté sorprendido,
fracasó en su segundo intento
más bien creo que el consideraba normal
lo que sin éxito pretendía.

Mientras yo lloraba
como pude le dije en susurros:
"¿Vienes del eden, mi angel,
o en cambio mi alma es tu salvación
para abandonar el infierno al que fuiste condenado
y en el que hasta ahora te consumías?

Un secreto a voces

Lo que era un secreto a voces
ha conseguido casi destrozarme,
nadie diría del amor
que es capaz de matarte.

Más aún no me explico el por qué de que siga vivo,
si por la persona que amo he sido herido.

Más aún no sé si será consciente de lo que ha provocado,
ni siquiera soy capaz de pensar
todo en mí se ha nublado ahora mismo.

Tantos sueños que deseaba compartir contigo,
tantos pensamientos, tantas esperanzas,
ahora rortos, finalmente destruidos.

Resignarse me sabe a poco,
estoy rodeado de ángeles,
en un luguar que no es de este mundo
me contemplan atónitos,
no es por ante ellos el que me hallen desnudo,
"le pudo la ingenuidad, pobre iluso"
escuché a algunos entre susurros.

Agazapado, cabizbajo,
con rodillas y miradas clavadas en el suelo,
con la flecha de la traición,
en mi costado, entre mi pecho y mi ombligo,
esperando a afrontar yo solo tu abandono,
al que temía más que a cualquier castigo.

Piedad, consuelo, axilio,
he derramado lágrimas que por la decepción,
de entre poemas que a ti dedico
en algunos de sus versos la tinta se ha corrido.

Sabía que amarte era ascender a una gloria superior
a lo que puede entenderse por paraíso,
pero ni allí ni aqui encuentro ahora mismo mi sitio,
a la esperanza ya casi no la veo,
se está perdido del alcance de mis ojos
mientras la melancolía y la soledad vuelven a mi
y ya están de camino.

El mundo me toca

Anoche me preguntaron qué veo en ti
y no he sabido muy bien que decir,
no es que no lo sepa, más si sé que me haces sentir,
no es que no quiera decirlo,
sino más bien que no encuentro palabras exactas
para asi poderlo describir.

Mientras la soledad se acomodaba en mis sabanas,
tomandose conmigo esas confianzas sin ser invitada,
me he detenido en pensar un minuto:

¿por qué yo no sé lo que tu sientes
pero tu con tu mirada sabes sacar a frote
lo mejor que no hallaba y que está dentro de mi?

¿De qué forma parte el misterio de tus suspiros,
el candor de tu presencia,
y las caricias por las que por sentir muero?

¿Seguro que no es pecado anhelar tu cuerpo
y que mi alma quiera adormecerse junto a tu pecho
pasa así no volver a echarte de menos?

Sensualidad en estado puro

Puede que esta noche mis versos no lleguen hasta ti, puede que en mi estado onírico el cansancio me venza y no pueda arroparte como lo hago cada noche con mis deseos.

Es tan solo tomarte en tu cama, acariciar cada centimentro de tu piel desde tus tobillos hasta tu cabeza, como si notaras erizarse al tacto de sabanas de seda tu piel.

Es besarte cada rincon de tu cuerpo como si los sintieras humedecido por gotas de rocío antes de un nuevo amanecer.

Es soplarte un poco el frequillo para que creas que es la brisa quien juega como si fuera un travieso niño.

Son tantas mis ganas de aferrarme a ti que poco quedaría para fundirme contigo,
son tantas mis ganas de tomarte como mis deseos de ser solamente tuyo.

Es tanta mi impaciencia que no dudaría en robarte un beso,
es tanta mi inseguridad que creo no alcanzarte si te lanzas al vuelo.
Es tanto amor lo que tengo dentro que a veces creo que es mas que un mero sentimiento.

Hagamos un trato

No me pidas que te explique porque te quiero tanto, pero si la curiosidad te puede, hagamos un trato: buscaré las palabras que mas se aproximan e intentaré asi poder explicartelo.

Quiero que tu seas lo ultimo que mis ojos vean antes de dormir y lo primero cuando me levanto.
Porque el bullicio me confunde y el silencio me abruma hasta tal punto de quedarme asustado si no estas a mi lado.
Necesito tu presencia para vivir momentos mágicos de la misma manera que la luna en el cielo sale cada noche seguida por su sequito de estrellas y luceros en lo mas alto.

Pero cuanto mas te amo, mas me quemo en esta herida de la que gozo, nunca un martirio asi desee tenerlo tanto.
Bendito sea Dios cuando baja de los cielos a tocarme, bendito seas tu, su angel, por obedecerle y tomarme, porque allá donde nadie llega, tu tienes cabida, porque donde mi boca no puede hablar con tus caricias en todo lo que necesto me complaces.

Presencia divina, dichoso encuentro, caminar juntos por la misma ciudad, y que todo este aun no sea una realidad por cumplirse, sino mis mas profundos y recognitos anhelos.